Resumen: La rentabilidad de una peluquería depende de la ubicación, competencia, costes fijos, precios y volumen de clientes. Para alcanzar el punto de equilibrio, necesitas entre 100 y 150 clientes mensuales por cada empleado, con un ticket medio de 20 euros.
Por lo general, abrir una peluquería suele ser rentable, siempre que se haga una planificación financiera y de negocio correctas. Es más, según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), en España hay 52.000 salones de peluquería, que dan empleo a más de 114.000 profesionales y facturan alrededor de 6.000 millones de euros al año.
En general, la rentabilidad, así como el éxito per se de una peluquería, dependerán de varios factores:
- La ubicación: La ubicación de la peluquería puede tener un gran impacto en su rentabilidad. Una peluquería en una zona con alta densidad de población o en un área con alto tráfico peatonal puede atraer a más clientes y justificar para el cliente precios más altos.
- La demanda: La demanda de servicios de peluquería suele ser constante, estable y directamente proporcional a la cantidad de población. Hay demanda en prácticamente todas las ubicaciones, puesto que las peluquerías brindan un servicio de primera necesidad que prácticamente todo el mundo necesita (el aseo personal) de forma recurrente.
- La competencia o la cantidad de oferta de la zona: Aunque hay demanda en casi todas partes, es importante analizar que dicha demanda no esté ya suficientemente cubierta por la oferta existente. Si hay demasiada oferta para una misma demanda, la competencia será mayor y será más difícil ser rentable. En estas situaciones, el marketing, el tipo de servicio ofrecido y otros factores diferenciadores serán clave para tener éxito. Es necesario asegurarse de que se será capaz de conseguir, al menos, una media de 140 clientes mensuales.
- Costes operativos: Los costes operativos de una peluquería pueden variar ampliamente. Estos pueden incluir el alquiler del local, los salarios del personal, los costes de los productos y equipos, y los costos de marketing y publicidad. Cuanto mayores sean los costes operativos, más será necesario facturar para ser rentable.
- Precios y cantidad de clientes: Los precios de la peluquería también afectarán a la rentabilidad de la misma. Es recomendable alejarse todo lo posible de los modelos de negocio low-cost. En España, los servicios más demandados son los de color y corte, con un ticket medio de gasto de entre 16 y 30 euros. Además, la mayoría de las peluquerías prestan entre 200 y 400 servicios al mes. El número de clientes por empleado o persona realizando estos servicios es de aproximadamente 140-160 al mes.
- Diferenciación, experiencia y habilidades: La calidad del servicio ofrecido y el branding que se establezca detrás del mismo tendrán un impacto directo en la cantidad de clientes recurrentes y, por ende, en la rentabilidad.
¿Cuánto tiene que facturar una peluquería para ser rentable?
Para ser rentable, una peluquería tiene que tener un margen de beneficio de, al menos, entre el 20 y 30% de los costes totales.
Con respecto a las cifras, la cantidad que será necesario facturar para que la peluquería sea rentable dependerá de los costes mensuales fijos, los cuales, como se ha señalado más arriba, suelen ser de 1915 € si es el emprendedor la única persona brindando los servicios o de 6.075 € si se tienen dos empleados en nómina a tiempo completo.
Para alcanzar un mínimo de rentabilidad o punto de equilibrio para el emprendedor (definiendo ese mínimo como un salario mínimo en España), será necesario facturar al menos entre 1200 y 1500 € más de lo que se gaste mensualmente (sin tener en cuenta el IVA, que actualmente es de un 21% para las peluquerías).
Así, para que una peluquería sea rentable, es necesario que esta facture, como mínimo, entre 3000 y 4000 € al mes si no se tienen empleados.
Rentabilidad mínima para alcanzar el punto de equilibrio en una peluquería
Como se ha expuesto más arriba, los costes fijos de una peluquería en la que el emprendedor es la única persona brindando el servicio pueden ascender a 1.915 € al mes. Para cubrir dichos costes y generar, como mínimo, un salario mínimo para el emprendedor, será necesario conseguir, al menos, una media de 150 clientes mensuales que realicen un gasto medio de 20 € por cliente.
Con esas cifras, se obtendría un rendimiento neto de 1.085 €, lo cual es más o menos el salario mínimo en España. No obstante, cabe mencionar que de esa cifra todavía habría que pagar un impuesto más: el IRPF.
La cantidad que se tenga que pagar de IRPF variará en función de la situación personal de cada emprendedor, no obstante, con las cifras dadas y a grosso modo, el neto que muy probablemente se quedase después de pagar el impuesto del IRPF es de 1.000 €.

Rentabilidad de una peluquería sin empleados, modelo optimista
No obstante, si el emprendedor fuese capaz de conseguir y atender 170 clientes al mes, con una media de gasto por cliente de 25 €, la rentabilidad obtenida quedaría de la siguiente forma:

En este supuesto, el rendimiento bruto sería de 2.315 € que, después de pagar el IRPF respectivo, se quedaría, a grosso modo, en unos 1800 – 2000 € netos al mes, dependiendo de la situación personal y financiera del emprendedor.
Rentabilidad de una peluquería con empleados
Si la peluquería tiene empleados, la rentabilidad o rendimiento neto podría ascender a unos 5.925 € (en caso de que se tuviesen dos empleados).
Asumiendo un coste por hora por empleado de 13 €, un gasto medio por cliente de 25 €, que cada empleado atiende a unos 160 clientes al mes, que se tienen 2 empleados y que el emprendedor sigue atendiendo a otros 160 clientes al mes, los números podrían quedar de la siguiente forma:

En este supuesto, la rentabilidad neta por cada empleado sería de aproximadamente 1.975 € mensuales (el empleado tiene un coste mensual de 2.080 €, pero genera unas ganancias de 4.000 €).
Cabe mencionar que, de esos 5.925 €, será necesario pagar el impuesto del IRPF. Tras hacerlo, los ingresos netos del emprendedor podrían situarse alrededor de los 4.000 € al mes.
Consejos para determinar si la peluquería será rentable
Como se ha expuesto anteriormente, las variables más importantes de las que dependerá la rentabilidad de una peluquería son:
- El número de clientes que se sea capaz de conseguir cada mes
- El gasto medio de cada cliente
- Los gastos fijos
Para estimar correctamente el número de clientes que se podrá conseguir y el gasto medio, es aconsejable hacerse las siguientes preguntas:
- Cuántas peluquerías o peluqueros hay ya en la zona: si no hay ninguna (lo cual es altamente improbable), puede deberse a que la demanda no sea suficientemente alta como para permitir al emprendedor cubrir los costes básicos (por ejemplo, puede que se trate de una zona con muy poca población). El caso opuesto, que la zona ya esté saturada, tampoco es deseable. Hay varias formas de estimar si una zona determinada está saturada, la más sencilla sería dividir la población de dicha área por la cantidad de peluquerías y peluqueros. Como mínimo, el resultado debería ser de 900 (que es la media de peluquerías por habitante en España). Si el resultado es menor, podría ser indicativo de que la zona está demasiado saturada. Un resultado entre 2000 y 3000 sería indicativo de poca saturación.
- Cuántos clientes suele tener, de media, cada peluquería: para ello, se aconseja hablar con otros peluqueros de la zona y preguntar abiertamente por este dato. Una posible forma de hacerlo sería asistiendo a sus salones como cliente, sin comentar que se quiere abrir una peluquería, e intentar sacar el tema de forma natural. Otra forma de hacerlo sería estando a la puerta del local durante sus horas de apertura y contar exactamente cuántos clientes entran, qué servicios piden (si es posible averiguarlo) y cuánto tiempo pasa de media cada cliente dentro. Esto proporcionará al emprendedor información muy valiosa a la hora de estimar la rentabilidad potencial del negocio.
- El tipo de servicios y el público objetivo: no es lo mismo abrir una peluquería orientada a niños, que una dirigida a jóvenes, que una generalista. El aspecto del local, la apariencia y actitud de los trabajadores o el marketing serán distintos en función del público objetivo elegido. También dependerá de ello la cantidad de clientes potenciales que sea posible obtener cada mes y cómo se tenga que estimar dicha cifra. Por ejemplo, si se decide abrir una peluquería para jóvenes, los métodos de estimación indicados anteriormente tendrán que realizarse teniendo en cuenta la cantidad de jóvenes que viven en la zona en la que se encuentra el local, en lugar de la cantidad de población total. Elegir un público objetivo u otro también es una forma de diferenciarse de la competencia y de hacerse un nicho en el mercado. Por ejemplo, puede que todas las peluquerías de la zona sean generalistas y que no haya ninguna dirigida a jóvenes, pudiendo ser ello una oportunidad de negocio para el emprendedor.
Conclusión
Abrir una peluquería en España es una inversión con un alto potencial de rentabilidad, debido a que la demanda en este sector es muy estable, constante y recurrente. Sin embargo, alcanzar el éxito financiero no es automático y requiere una planificación previa muy rigurosa. La viabilidad del proyecto dependerá directamente de la capacidad del emprendedor para controlar los costes operativos, elegir una ubicación que no esté saturada y captar un flujo constante de al menos entre 100 y 150 clientes mensuales por empleado.
Más allá de las cifras, la clave para consolidar el negocio y superar el punto de equilibrio reside en la diferenciación. Alejarse de los modelos low-cost, definir con precisión el público objetivo y ofrecer una experiencia de calidad permitirá elevar el ticket medio y fidelizar a la clientela. Ya sea comenzando en solitario para asegurar un sueldo digno o escalando el negocio mediante la contratación de personal para multiplicar los beneficios, un estudio de mercado realista antes de levantar la persiana será la mejor herramienta para garantizar que el salón se convierta en una empresa sólida y rentable a largo plazo.
Descargo de responsabilidad: Señalamos expresamente que este artículo no reemplaza el asesoramiento legal y/o fiscal.
Preguntas frecuentes
A continuación, respondemos a algunas de las dudas más comunes de los usuarios.
Por lo general, el retorno de la inversión (ROI) en el sector de la peluquería se alcanza entre el primer y el tercer año de actividad. Este plazo dependerá de la rapidez con la que logres fidelizar una cartera estable de clientes y del control de tus gastos fijos.
Una franquicia reduce el riesgo inicial al ofrecer una marca reconocida, soporte en marketing y mejores precios con proveedores, pero exige cánones mensuales. Un salón independiente tarda más en posicionarse, pero te otorga el 100% del control sobre los márgenes de beneficio y la toma de decisiones.
La reventa de productos capilares profesionales en el salón puede representar entre un 10% y un 20% adicional en la facturación total. Además, deja un margen de beneficio muy alto sin requerir tiempo extra de mano de obra, siendo clave para elevar el ticket medio.
El sector experimenta picos fuertes de facturación en diciembre (por las fiestas navideñas) y entre mayo y julio (temporada de bodas, comuniones y verano). En cambio, enero, febrero y agosto suelen ser meses más flojos, por lo que conviene lanzar promociones específicas para mantener el flujo de caja.
Sí, el modelo de coworking o alquiler de tocadores es una excelente vía para cubrir gran parte del alquiler del local y los suministros sin asumir costes laborales fijos. Te permite obtener ingresos pasivos fijos cada mes y rentabilizar el espacio que no estás utilizando. Si esta es una alternativa que te interesa, te invitamos a que eches un vistazo a nuestro artículo sobre cómo alquilar un tocador en una peluquería.